Queremos ayudarte a prevenir lesiones, promoviendo la cultura preventiva y evitando la cultura del no.
Los siguientes puntos son imprescindibles para prevenir y ayudar en la cultura de la conciencia aseguradora:
En los vehículos, utilizá siempre un sistema de retención infantil adecuado al peso y la talla de quien lo utilice.
Siempre y en cualquier espacio, mirá con ojos de niño; ya sea en el hogar, en la casa de familiares y amigos o en un parque. De esta forma detectarás los riesgos y podrás incorporar las soluciones correctas a cada uno de los defectos de seguridad infantil encontrados.
Lo Establece una zona de seguridad: una altura desde el suelo donde no debe existir riesgos.
Evitá caídas desde gran altura. Utilizá barreras de seguridad infantil en las escaleras, balcones y ventanas. En el caso de las aberturas exteriores son preferibles las redes de seguridad. Las rejas son un obstáculo en caso de evacuación por emergencias.
Las lesiones por caídas y golpes son cotidianas. El objetivo es minimizar las consecuencias de esas caídas. Protegé las esquinas y cantos peligrosos de muebles. Eliminá o mantené a distancia objetos puntiagudos que puedan provocar lesiones por caída o manipulación.
Prevení quemaduras. Protege de la manipulación las tomas de corriente y las fuentes de calor.
Mantené fuera del alcance, también del campo visual, cualquier tóxico: cosméticos, pinturas, productos de limpieza, medicamentos, etc.
Detectá y alejá los elementos que puedan producir asfixia. Los juguetes representan un gran riesgo de atragantamiento, principalmente las piezas de juegos desmontables.
Los espacios públicos, eventos y las aglomeraciones de personas representan altas posibilidades de desencuentros. Nunca dejes de prestar atención a los movimientos de las y los menores. De ser posible, acordá un punto de encuentro en caso de pérdida.
En el agua, supervisá siempre los movimientos. Sólo son necesarios 7 cm de agua para producirse un ahogamiento infantil. Prestá atención, no sólo en la playa o piscina, también durante el baño diario.
Por último, siempre tené en cuenta que la actitud de las y los adultos frente al riesgo es la referencia de la cultura preventiva de las y los más chicos. Predicá con el ejemplo.
Conocé qué tener en cuenta. Todos, alguna vez, cuando fuimos a cargar combustible escuchamos la clásica pregunta del playero: “¿controlamos el aceite?”. El motivo de su pregunta se debe a que este líquido es vital para la vida útil del motor. Por lo tanto, revisarlo y controlarlo de manera periódica es clave para el buen funcionamiento y un rendimiento óptimo de nuestro vehículo. A su vez se recomienda elegir un aceite de calidad y que sea el adecuado para nuestro auto. ¿Cómo saber cuál es el indicado? Según explica Pablo Piolo, supervisor de Prevención de Experta ART, lo mejor que podemos hacer para evacuar esta duda es consultar el manual de servicios del vehículo. Si por pérdida u otro motivo no contamos con el manual o aún al leerlo tenemos dudas sobre cuál es el lubricante adecuado, debemos consultar con un experto que a su vez podrá verificarlo en tablas donde se indican los aceites para cada vehículo. Conocer el aceite correcto es muy importante porque ponerle uno que no corresp...

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